El pasado 3 de enero fuimos al Torcal de Antequera para hacer Sima Rasca. Esta cavidad posee 3 pozos encadenados que apenas dan descanso en los 220 metros que desciende. Quedamos en Málaga a las 7:30 horas para desayunar y así llegar temprano al Centro de visitantes del Torcal. Aprovechamos el aparcamiento para vestirnos porque desde allí la aproximación es corta y fácil llegando a la boca a las 9:30. La instalación es dura y requiere algo de imaginación porque hay numerosas placas, 4 desviadoras que no se mencionan en la topografía y numerosos puntos dobles que pueden llegar a confundir, como es el caso de los dos tubos gemelos, donde hay que seguir el izquierdo para llegar al fondo. Y todo ello con el peligro continuo de caída de piedras porque en sus rampas se acumulan muchas piedras que parecen llamarnos a lanzarlas sobre los compañeros. Solventados todas las dificultades y gracias a una cuerda auxiliar que llevábamos pudimos montar el último pozo vola’o de 20 metros para llegar a los 220 metros. La topo no responde bien a las necesidades de cuerda de la sima, así que hay que llevar al menos un par de cuerdas auxiliares de 15 y 30 metros para completarla sin sobresaltos. Tras la foto obligada con la bandera del club empezamos el ascenso entre gritos de piedra y multitud de anécdotas, todas provocadas por los nervios que imponen las piedras de las rampas. Tras casi 4 horas de bajada y 3 de subida al fin salimos con algo de luz suficiente para llegar a los coches, donde nos cambiamos con algo de fresco en el aparcamiento y nos fuimos corriendo a por la bien ganada cerveza para disfrutar de lo disfrutado en estos pozos tan exigentes.