El pasado 23 de marzo nos escapamos a la provincia de Jaén para hacer dos ferratas ubicadas en el Castillo de Locubin y en Fuensanta de Martos. La primera es ideal para iniciarse, una ferrata fácil y entretenida que tiene un entorno precioso que disfrutar, incluyendo el nacimiento del río San Juan. La instalación está en perfectas condiciones e incluye un sendero de regreso protegido de caídas gracias a una instalación mista de cables de acero y cuerdas para asegurar el descenso, especialmente delicado con barro o suelo húmedo. Esta ferrata es pared sur, con lo que hay que evitarla en días de mucho calor. La segunda ferrata es la guinda que colmó el día, porque es una ferrata con grandes verticales que impresiona por su carácter tan alpino. Desde el principio es divertida y la instalación está en perfectas condiciones. Al final como no podía ser de otro modo terminamos la aventura con una cervecita en un bar del pueblo a los pies de la ferrata de Fuensanta de Martos