T39 siguen los trabajos: Revisión de incógnitas en punta de exploración - Vía Activa

Álvaro Mateos Tores Salidas de grupo Viernes, 28 Septiembre 2018 14:13

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T39 trabajo de punta 28SEP2018 1Actividad: Revisión de incógnitas en punta de exploración - Vía Activa

Fecha: 28-30 de septiembre de 2018

Lugar:  Turquillas altas, Tolox, Málaga.

Participantes: José Antonio Romero, José Antonio Gómez (del grupo Mainake) y Álvaro Mateos

Memoria: Esta vez iniciamos con tapeo en Ronda el viernes a mediodía. Pilar, baja de última hora, se queda de momento con la intriga de conocer la Vía Activa .

Aproximación ligeros y sin novedades y bajada rápida al vivac principal. Las últimas desobstrucciones han mejorado el trayecto.

En el vivac cenamos pronto y comprobamos que el queso, el jamón y el pan (de molde envasado por piezas) que quedaron de la entrada anterior, están en perfecto estado. Descanso "normal" de unas 6 horas y bien temprano en marcha. Partimos a las 7:30 ya equipados hacia la punta.

 

Como nadie ha atinado a hacer hueco para bajar a preparar esta zona, nosotros mismos empleamos el tiempo (y casi más ganado que gastado) en acondicionar el meandro inicial: Se instaló un nuevo resalte que nos evitaba un estrecho pocito de bajada y otro de subida (pendientes de desinstalar) y se quitó una cantidad importante de los salientes que dificultaban el paso.

Con esto y otros repasos menores a instalación y meandros por el camino, llegamos a la zona de punta en 6 h. y 45 min., bastante más de lo que calculábamos. Por el camino vimos alguna incógnita nueva y tuvimos que descartar la sospechada incógnita del pocito del quiebro.

Una vez en la última galería grande, donde quedó una pequeña cuerda, maza y cincel, paramos a comer y organizar el material.

Tras esto, se revisó y topografió la incógnita de cota más profunda, a la que le habían faltado unos metros. Resultó ser un pequeño meandro inundado y de roca maciza que se iba estrechando sin esperanzas aparentes ni pendiente.

Después, Álvaro topografió un pozo aportante cercano, comprobando que es la llegada del curso activo, y que la charca y meandro de su base, van a dar con el meandro de la cota más profunda. Topografía no cerrada totalmente por unos metros, pero más que evidente por rumbo y cota.

Mientras, Romero y José fueron a la otra incógnita más lejana que había revisado Álvaro hacía dos años, para desobstruirla e intentar acondicionar el meandro final. Romero, con mucho esfuerzo, consiguió desplazar una roca que había empotrada en la grieta, facilitando el paso. Ya reunidos los tres, Álvaro hizo 3 intentos de avanzar en el meandro, hasta que al fin, bañándose en el fondo y desobstruyendo a maza hasta en 3 ocasiones, pudo avanzar unos 20 metros. Es aspecto del meandro en muy uniforme: roca maciza muy dura, con algunos resaltes eliminables para poder avanzar, pero una obstrucción cada 5 metros y unas dimensiones algo más que agobiantes.

Aunque hay una corriente de aire hacia delante notable, nos parece ilógico continuar por aquí por el momento. La desobstrucción sería muy laboriosa y la galería no aparenta cambiar de forma.

Por topografía se deduce con casi total seguridad, que el meandro de lo que antes era el fondo de la sima, vierte hacia aquí. Hemos arañado un par de metros de profundidad a la sima y 156 de recorrido: las nuevas cifras son -772 m y 4518 m.

Acabados estos trabajos, retornamos para recoger todo el material que había en la zona e iniciamos el regreso con los petates bien llenos, con una parada programada cerca, en una ventana que pareció interesante.

A una hora de subida, llegamos a la ventana y Romero realiza la escalada, gastando las dos cuerdas que llevábamos (por fortuna para no tener que subirlas...). En la repisa superior, buen aspecto: un pozo hacia arriba que sube con una bonita colada y otro hacia abajo de mediano tamaño. Quizá de unos 10-15 m. de profundidad y con una galería aparente en su base de 3-4 metros de anchura.

La incógnita tiene buena pinta y solo un par de inconvenientes: estar en la vía activa y a unas 7 horas de retorno hacia el vivac. Calculamos el tiempo de retorno hasta el vivac desde la punta (descontando la parada de la escalada) y tardamos 8 horas y media. Es una ruta realmente extenuante.

La llegada al vivac, 24 horas después de la salida. Mucho para el cuerpo. Aún hubo algo de margen para cenar, dormir unas 4 horillas y salir sin novedades y algo de basura. El retorno al coche también algo cansados, sin embargo, los tres tuvimos una rápida recuperación en los días posteriores...

De nuevo, hay que reflexionar sobre cómo afrontar la exploración completa de la vía activa. Aún así, se nos queda una impresión general: hay más incógnitas de lo que nos parecía anteriormente, aunque tengan mala pinta, estén lejanas o sean en techos (pozos aportantes fósiles). De momento no se le va a dar prioridad, pero por aquí también queda bastante cueva…

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Álvaro Mateos Tores