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Exploración de Sima del Viento y Sima dos Pinos.

loreto wallace moreno Salidas de grupo Domingo, 14 Octubre 2018 14:04

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Eploracion SIMA DEL VIENTO Y Sima Dos Pinos GES de la SEM 1Actividad: Exploración de Sima del Viento y Sima dos Pinos.

Fecha: 13-14 de octubre de 2018

Lugar:  Turquillas altas, Tolox, Málaga.

Participantes: Loreto Wallace Moreno y Heidi Angel Fernandez Ges de la Sem

Objetivo: Exploración, topografía y fotografías de algunas simas.

Memoria: Ha pasado el calor y se impone una subida a la sierra para continuar con los trabajos en ella. De una semana anterior, durante un paseo, se habían localizado dos nuevas bocas. Ahora subimos con todo lo necesario para su exploración.

La idea era explorarlas y realizar su topografía, si daba tiempo el sábado, y el domingo subir a Sima Quejigos que ya está explorada a falta de su topografía. Así que para aprovechar el finde, nos íbamos a quedar a dormir en las habitaciones que tiene la Venta el Navacillo, muy confortables. Regresar a Málaga y volver al dia siguiente nos hubiera costado más en gasolina.

 

Así que llegamos el sábado, dejamos las cosas en la habitación, y partimos a la sierra.

En primer lugar nos dirigimos a la Sima Dos Pinos, porque tiene dos ejemplares de buen tamaño en su boca. Ello nos facilitó el usarlos como natural para el anclaje. Así evitamos utilizar spits, con el problema que se nos presenta ahora ya que la casa Peltz ha dejado de comercializarlos. Nos han dicho que la Casa Spit está viendo para venderlos a través de otra distribuidora. Esperemos que eso se resuelva, porque somos muchos los que seguimos utilizándolos. Ir con un taladro no es siempre fácil ni está disponible. ¡Por no hablar de su peso.! Peltz ha lanzado los suyos propios, al precio de 5 euros y céntimos la unidad!! Nos saldrían las cuevitas por un ojo de la cara. No, gracias.

Volviendo a lo nuestro, instalamos la cuerda y bajamos el pozo de entrada de unos pocos metros. Una sala de regulares dimensiones con una gran columna en su centro nos acogió. Muchos espeleotemas, en estado fósil. Un pequeño paso obstruido indicaba su continuación. Me asomé a duras penas y comprobé que aquello seguía. Así que mientras Heidi comenzaba con la topografía, yo con la maza fui dándole que te pego para permitir nuestro paso. Dos grandes piedras en el suelo presentaban un gran problema. Como debajo de ella había muchos clastos sueltos, fui quitándolos y asi, de esa manera, conseguí bajar la piedra y echarla a un lado, aunque casi eché los higadillos en la tarea. Mientras, Heidi había terminado la topo de la entrada y vino a ayudarme. Dos buenos patadones consiguieron echar a un lado la segunda piedra, y entonces yo me deslizé – por decirlo suavemente- al otro lado…

Me encontré en una pequeña salita, se notaba un leve y casi imperceptible airecillo y hacíamucho más fresco. Dos buenos síntomas.. Un boquete en el suelo, por el que se coge, pero una roca caída del techo, y con espeleotemas, ha tapado la continuación. Pero comprobamos que la piedra está suelta y que con una vara de hierro como palanca saldrá de su sitio, vaya que sí!.

La salita es preciosa, con muchas formaciones en forma de coladas, estalagmitas y estalactitas casi de cristal en su punta. Muy frágiles.

Se topografió y dejamos la desobstrucción para cuando volviéramos con esa dichosa vara.

Eran las cuatro de la tarde. Compartimos un bocadillo entre las dos, porque el mio me lo dejé en el coche jeje, y recogimos todo.

A continuación nos fuimos hacia la Sima del Viento, que está ladera arriba hasta llegar a una plataforma “muy ventosa” dando vistas al Semipolje de la Nava. Es un sitio donde, aunque no haga viento, allí corre. Pero esta vez lo que nos molestó fue la cantidad de mosquitas que pululaban alrededor nuestra, metiéndose en los ojos y si hablabas, en la boca. ¡Yo me tragué dos! Según dicen son muy proteínicas, pero maldita la gracia, porque no me hacia falta. Ya tomaré unas pastillitas cuando las necesite!

Bueno, siguiendo con la subida, llegamos a la boca de la sima y nos dispusimos a instalar. Por más que buscamos, fue imposible hallar un natural para pasar la cuerda. Habia un pino, no muy grande, pero nos dimos cuenta que todo el suelo estaba hueco, asi que mejor no utilizarlo.

Al final, llorando a moco tendido, tuvimos que poner dos spits. Y digo llorando, porque el suelo del pozo lo veíamos cerca, pero cuando lo bajamos dio 7 metros en volado, por lo que era conveniente asegurarnos una buena instalación. Así que con una gran llantina, salieron dos spits de nuestra bolsa de instalación.

Bajé y comprobé que la sima era solo el pozo y un pequeño divertículo con bastantes formaciones. Subí topografiando, y mientras Heidi siglo la cavidad. Recogimos y emprendimos el regreso. Eran las ocho de la tarde. El tiempo comenzaba a cambiar y una espesa niebla se aproximaba. Se nos hizo de noche y no se veía nada, ya que ni luna había. Pero, por nuestro conocimiento de la sierra, poco a poco fuimos bajando hasta encontrar el camino y dirigirnos adonde teníamos el coche aparcado.

Dormimos en la Venta El Navacillo, y al día siguiente, ¡la Sierra había desaparecido!. Una espesa niebla rodeaba la venta y la visibilidad apenas era de unos metros. Además caía una fina lluvia que poco a poco fue aumentando. Las previsiones eran malas en toda la provincia, y en las sierras aún peor. No tuvimos más remedio que recoger y emprender el regreso a Málaga. La Sima Quejigos quedará para otra ocasión.

Loreto Wallace./octubre 2018

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loreto wallace moreno