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Cueva del Fraile o Monje (AT-01) y Cueva Hurón (AT-O2)

Ignacio Asencio Salidas de grupo Miércoles, 14 Diciembre 2016 10:20

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Cueva del Fraile o Monje ACTIVIDAD:
Cueva del Fraile o Monje (AT-01) y Cueva Hurón (AT-O2)

FECHA: 11/12/2016

LUGAR: Alhaurín de la Torre.

PARTICIPANTES: Karen Huonder, Santiago Asensio, Alejandro Asensio e Ignacio Asensiotodos miembros del GES de la SEM.

 MEMORIA:

Tras nuestro curso de iniciación y la posterior visita a varias cavidades, llegó la hora de intentar hacer por nuestra cuenta tanto la aproximación como la visita a dos cavidades sencillas, recomendadas por Pepe Pinto, en las que no es necesario el equipo de progresión TPV por ser cavidades totalmente horizontales.

El primer reto fue llegar hasta la zona en la que estaban las bocas de ambas cuevas (separadas unos cincuenta metros entre sí). Aparcamos el coche en la cantera restaurada que hay entre Benalmádena Pueblo y Mijas e iniciamos el recorrido hacia las 10 de la mañana. El día nublado y algo brumoso nos hizo dudar de hasta qué punto era seguro caminar por el campo “por donde San Pedro perdió la zapatilla”, pero simplemente había que seguir el camino, muy concurrido por ciclistas y senderistas, durante un kilómetro y medio, aproximadamente, y luego desviarse. ¡Y llevábamos dos gps: el del móvil y un garmin! ¿Qué podía ir mal?

Cueva del Fraile o Monje 1La aproximación permite disfrutar de unas vistas impresionantes de esas sierras. En un tramo del camino se puede ver, a lo lejos, la antigua mina de pirita a la que se accede también por Jarapalos, y cuyo camino creo que conecta con el que nosotros usamos para llegar a las cavidades.

Aunque habíamos preparado la noche anterior un track con Google Earth para realizar la aproximación con la máxima seguridad posible (usando las coordenadas indicadas para esas cavidades en CATFAE), por si alguien no lo sabe (lo dudo), el gps del móvil deja de funcionar en cuanto un gorrión te hace sombra, por lo que en cuanto dejamos el camino y comenzamos a caminar entre árboles se quedó “frito”.

Afortunadamente el garmin recibe algo mejor la señal, por lo que un poco a tientas, y a ratos recibiendo señal gps, fuimos progresando entre árboles, algunos caídos, hasta acercarnos a la zona teórica en la que están situadas las cuevas. Por el camino nos encontramos con una cavidad que parecía interesante, pero que era intransitable por estar rellenada con bolsas negras de basura con algún contenido indeterminado.

Una vez en la zona cercana a la posición teórica de las cavidades, nos desplegamos en abanico para tratar de hallar las bocas. La boca de Monje es pequeñita, pero la de Hurón es mucho mayor. Parecía que habíamos encontrado la primera boca pero era de una cavidad sin posibilidad de progresión (¿quizás desescombrando?). Pero muy cerca hallamos el pozo artificial cuadrangular que indicaba que íbamos por el buen camino. Tras seguir algunos rastros de paso de gente bastante evidentes, casi a la vez Karen encontró la boca de Hurón y yo la de Monje. ¡Empieza la aventura!

Cueva del Fraile o Monje 4Primero nos metimos en la cueva del Monje por una pequeña oquedad en rampa. Todo estaba muy limpio y bastante húmedo. La cavidad estaba repleta de espeleotemas en formación, con rastros de muchos rotos o arrancados hace tiempo, pero que afortunadamente se están regenerando. No vimos ningún murciélago, pero sí algunos restos escasos de murcielaguina. La temperatura fue muy agradable en todo el recorrido (la temperatura exterior era de unos 14-15 º C, y dentro estimo que de algo más de 20º C). La exploración fue muy divertida, con algunos pasos estrechos interesantes y unas formaciones muy bellas, muchas de ellas con un intenso goteo. Es una cavidad preciosa, pero frágil, porque los techos están repletos de espeleotemas en formación pero son muy bajos. Mejor visitarla en grupos muy reducidos y con mucho cuidado.

Tras la primera visita nos metimos en la segunda cavidad, la cueva del Hurón, por una entrada mucho más amplia. De nuevo la cueva estaba bastante libre de basura y porquerías. Pese a tener más barro en su suelo, esta cavidad parece bastante menos activa que Monje, con muchos menos espeleotemas y pocos en formación. Tampoco encontramos ningún murciélago, aunque aquí sí había más restos de murcielaguina por varias salas y pasadizos.

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Ignacio Asensio Pardo