Sin ánimo de ofender

Cuadernos de opinión Miércoles, 06 Febrero 2008 12:13

 

 

Sin animo de ofenderDesde el nacimiento hasta la niñez temprana estamos altamente motivados para explorar lo desconocido, para descubrir el mundo que nos rodea y empezar a dar sentido a todo cuanto vemos. En esta etapa de la vida somos exploradores innatos.

Como mayores exploramos muy poco en comparación con los niños. Para la mayoría de las personas esto no es porque han perdido su "espíritu de exploración" sino porque una vez que sabemos del mundo hemos completado la investigación con éxito y no encontramos estímulos ni motivación.

 

En la mayoría de las persona, las habilidades de descubrir y explorar disminuyen o se atrofian. Sin embargo algunas personas, sí prosiguen con su investigación, mantienen y, con frecuencia potencian su "espíritu de investigar y de seguir explorando". Siguen adentrándose en lo desconocido y descubriendo cosas.  ¡Pese a las dificultades!

Dificultades económicas, administrativas, morales, etc. hacen que muchos se vean solos, desmotivados, como seres extraños  en un medio que por derecho les corresponde y que en estos tiempos es sobre todo territorio de empresas y actividades deportivas.

No soy ni por asomo conservadora, pienso que todos tienen su sitio en esta disciplina, pero desde todos sitios; administración, federaciones y medios de comunicación, se fomenta y se promociona mucho más las actividades deportivas y recreativas, que una espeleología mas centrada en la exploración y la investigación. Sin apoyo, sin promoción esta forma de espeleología también terminará atrofiándose. -Cada día quedan menos-

Porque la espeleología  necesita, no solo de espeleólogos deportivos sino también y ahora mas que nunca espeleólogos amantes de la naturaleza; que sepan vender otra espeleología, lejos de las marcas, records y lucimientos personales. Espeleólogos depositarios de profundos conocimientos científicos. Espeleólogos que apuesten por la exploración y la investigación,  que les permitan extraer de ese medio las riquezas naturales y ponerlas en valor, capaces de acercar estas maravillas al neófito y a los que piensan que este es un medio inaccesible y privilegio de unos pocos.  

A los que les corresponde apoyar este cometido, deben de apostar por ello.

Y por favor,  no nos cuenten la absurda excusa de que la espeleología es un deporte, la espeleología es mucha más que un deporte y el espeleólogo mucho más que un deportista, no sirve ponerse un casco, bajar y subir 100 metros para llamarse ESPELEOLOGO.

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